Rukija Bakari lleva colaborando en el proyecto de Afrikable muchos años. Trabaja como costurera en el grupo textil, Jimudu. Antes se ganaba la vida yendo por las casas ofreciéndose para limpiar y cocinar. A veces conseguía trabajo, a veces no. Tiene 6 hijos y cuando su marido la abandonó tuvo que afrontar sola la educación y alimentación de todos sus hijos. Conseguía a duras penas enviar a su hijo mayor a secundaria, pero los dos menores en edad escolar estaban sin escolarizar. Ahora los dos están listos para ir a primaria el año que viene, y los tres mayores están ya en secundaria.

“Me gusta mucho mi trabajo, saber que todos los meses tendré mi salario me ayuda a planificar mis gastos. Ahora en las tiendas confían en mí, puedo pedir prestado porque saben que a final de mes les pagaré. En el futuro me gustaría montar algún tipo de negocio con el que complementar mi sueldo. Con una familia tan grande es difícil poder ahorrar, aún no lo he conseguido.”