Ralia tiene 6 hijos. Recuerda que hace tiempo su marido le dijo que tenía 60 años, no sabe cuántos tendrá en la actualidad. Era el mejor amigo de su padre y cuando éste enviudó su padre la ofreció a ella como esposa.

Tenía tan solo 15 años. Su marido es un buen hombre, no les pega ni a ella ni a sus hijos, y tenía un trabajo como vigilante con el que ganaba 50 euros al mes. No les daba para mucho pero al menos podía comer algo todos los días; hasta que contrajo una infección ocular que le hizo perder la visión por completo, y ahora toda la familia depende de ella.

Ralia comenzó en Afrikable en el grupo de reciclaje hace ya unos años. En Afrikable ha aprendido a leer y a escribir, y es una persona muy trabajadora y habilidosa, hace bien cualquier cosa que se proponga. En el proyecto de las sandalias ocupa una posición que sólo los hombres en Kenia tienen, se encarga de dibujar y cortar las distintas piezas de la sandalia y luego de ensamblarlas. Como primera mujer zapatera de Kenia se siente muy contenta y muy orgullosa. Nosotras también lo estamos de ella.