«Mi nombre es Julio. Hace tres años di el paso de ser vacacionero solidario en Afrikable y cumplir uno de mis sueños, que era conocer África. Todo empezó cuando mi madre compró un pulsera masai en un mercadillo solidario de los que hace la ong. Investigando en internet, conocí el proyecto y sin pensarlo dos veces llame para reservar. Al principio hay muchos nervios y dudas, pero una vez que te encuentras en la isla de Lamu (Kenya) todo resulta ser más fácil. Las mujeres, los niños y el pueblo entero te acogen con los brazos abiertos.

En los diferentes meses que he estado ayudando, he tenido la posibilidad de participar en las diferentes áreas del proyecto. Cuando trabajas con las mujeres aprendes mucho de ellas. Te das cuenta la fortaleza y las ganas que tienen de sacar a su familia adelante. En muchos casos no se comparte el mismo idioma, pero la conexión que se tiene con ellas , hace posible trabajar conjuntamente.

El estar con los niños es muy gratificante, siempre te reciben con sonrisas y abrazos. Incluso en tus peores días sacan lo mejor de ti. Viéndolos diariamente te das cuanta de que para ser feliz no se necesitan grandes lujos.

Algo que me encanta de Lamu, es que tiene influencia de muchas culturas y conviven diferentes etnias. Esto hace que la isla tenga una gran riqueza y te da la posibilidad de introducirte y aprender de cada una de sus religiones.

Cada vez regreso de Lamu me siento una persona diferente, por todos lo valores que aprendo. Considero que tengo una familia allí y todos los días me pregunto como estarán las mujeres , la gente del pueblo y como van evolucionaran los niños. Esta experiencia ha cambiado mi vida por completo, he conocido gente maravillosa, tanto personas locales como vacioneros y turistas. También me llevo grandes amigos que nunca olvidaré.

Animo a cualquier persona a que se una al proyecto de vacaciones solidarias, nunca lo olvidará.

Abrazos. Julio»