Fatuma Hassan trabaja en Afrikable desde sus inicios. Su vida antes era muy dura, su marido la abandonó durante su último embarazo dejándola sola y enferma al cuidado de sus otros 6 hijos menores. Se ganaba la vida vendiendo leña, con lo que solía ganar unos 50 céntimos de euro al día. Ninguno de sus hijos podía ir a la escuela. Ahora puede pagar las tasas de la escuela y alimentarlos bien. Sus dos hijas mayores, de 15 y 17 años, están casadas y son madres ya; ahora para sus hijas menores quiere una vida mejor, quiere que sigan estudiando y vayan a la universidad.

“Aún recuerdo cuánto me costó aprender a coser a máquina… Creía que nunca lo conseguiría, pero aquí todos en Afrikable me apoyaron y al final conseguí aprender. Ahora puedo coser cualquier producto de la tienda y también ropa para mis hijos”