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Noticias, Novedades, etc.

En Afrikable llevamos ya 10 años de esfuerzo constante y trabajo diario en la lucha por un mundo más justo e igualitario. Lucha en la que ponemos todas nuestras fuerzas, ilusión, entusiasmo y compromiso para lograr el empoderamiento integral de la mujer en todas las áreas de su vida y promover el desarrollo infantil en la isla de Lamu, Kenia.

Afrikable en 2009

En 2009 cuando emprendimos este apasionante viaje sin retorno, nos acompañaban 10 mujeres integradas en un taller textil y sus 15 hijos e hijas, los beneficiarios totales del proyecto.

Junto a una decena de voluntarios y voluntarias que nos apoyaban en la realización de múltiples y diversas tareas y actividades para la puesta en marcha y progreso del proyecto, así como un reducido número de socios y socias colaboradores y grandes impulsores del lanzamiento del proyecto.

Mujeres, niños y niñas beneficiarias de Afrikable - 10º Aniversario

En la actualidad, 10 años después, en Afrikable ofrecemos formación, alfabetización, trabajo y apoyo a cerca de 60 mujeres en extrema pobreza y riesgo de exclusión social mediante cuatro talleres de producción diferentes: textil, reciclaje, bisutería maasai y calzado; y bajo los estándares de Comercio Justo. Llegando hasta las 100 personas en momentos de alta producción.

Más de 150 niños y niñas se benefician del área de Desarrollo Infantil, a través de la escuela infantil gratuita, el comedor gratuito, talleres extraescolares y/o becas escolares de primaria y secundaria.

Contamos con el apoyo de más de una veintena de voluntarios y voluntarias de manera continuada y otros muchos colaboradores puntuales para la realización de mercadillos y otras actividades para la recaudación de fondos y sensibilización. Y más de 200 socios y socias cuya contribución es crucial para la sostenibilidad del proyecto.

Y más de 660 personas han participado ya en nuestro Programa de Vacaciones Solidarias, cuyo obtenido principal es mostrar la realidad de la mujer en los países en vías de desarrollo y que se conviertan a su regreso en agentes sensibilizadores de su entorno.

 

¡ESTAMOS DE CELEBRACIÓN!

 

Y por ello, hemos creado el siguiente vídeo de retratos Afrikable que refleja el saber estar, la fuerza, la seguridad, la alegría y la sororidad que cada día durante estos 10 años han hecho posible llegar hasta aquí, demostrando que un mundo mejor es posible.

Detrás de cada rostro hay una extraordinaria y emotiva historia. ¡Descúbrelas!

 

Autora: Carmen Cobaleda

Viajar en familia es una de las mejores experiencias para disfrutar de tiempo de calidad juntos, compartiendo vivencias y aprendizajes con tus hijos e hijas.

Este año en la Semana Blanca y en Semana Santa, disfruta de unas vacaciones muy especiales con tu familia. Unas vacaciones solidarias en las que podréis conocer nuestro proyecto y participar en el día a día de la vida lamunia, de su ritmo lento e intenso, de la mano de nuestras mujeres y sus hijos e hijas.

Disfrutaréis de una experiencia mágica y enriquecedora que os brindará una gran oportunidad para inculcar a los menores valores esenciales como la solidaridad, la cooperación, el respeto a otra cultura y costumbres, así como aprender a compartir y pensar en los demás alejándolos del aspecto materialista, individualista y consumista de nuestra sociedad. ¡Unas vacaciones únicas y llenas de momentos inolvidables!

 

Condiciones especiales para esta promoción:
  • Del 23 de febrero al 3 de marzo (Semana Blanca), del 2 al 10 de marzo (Semana Blanca) y del 13 al 21 de Abril (Semana Santa), 8 noches con un 15% de descuento para toda la familia (2 adultos máximo por familia y niños/as menores de edad).
  • El número de noches pueden ser inferiores a 8 (atrasando la entrada y/o adelantando la salida), aunque el importe a abonar será el mismo.
  • Para hacer la reserva se tiene que abonar el importe completo.
  • Para mayor número de días, se aplicará la norma general del resto del programa de vacaciones solidarias, siendo 14 noches el mínimo a abonar.
  • No acumulable a otras ofertas y/o promociones.

"De entre todas nuestras vacaciones en familia, sin duda las que más recordaremos siempre son las que Afrikable nos brindó. Pensé que podríamos ofrecerles muchísimo y resultó que el mayor regalo lo recibimos nosotros. Cada mañana el pequeño Baraka llegaba comiéndose una galleta y nada más ver a su amiga Daniela le daba la que traía para ella, porque los grandes corazones no entienden de cuerpecillos pequeños.

Los valores que mis pequeñas se trajeron no tienen precio y colaborar en su lucha fue algo maravilloso. No olvidaré jamás el abrazo de mi adorable Docta, abrazado a mí en el muelle cuando nos volvíamos, "Inma mimi Spain". Cuánto amor desinteresado y qué manera más dulce de agradecer cualquier gesto de ayuda. Fuimos a colaborar y nos ofrecieron una gran familia, ¡ojalá algún día podamos volver!” - Inma Cobaleda

Vacaciones Solidarias en familia

 

Autora: Lola Serra

Jueves, 20 Diciembre 2018
Publicado en PROMOCIÓN

Jambo tena, rafikis!

En este último post, os voy a contar en qué consistió la parte práctica de los meetinguis (la más chula) y cuáles han sido las conclusiones que hemos sacado del mes de trabajo.

Como os comentaba en el anterior post, transmitir conocimientos jurídicos de forma sencilla, concisa y amena no es nada fácil, y menos a alguien que no tiene ni idea de Derecho en general. Por eso, tenía que buscar la manera de hacer llegar la información que había estudiado a nuestras mujeres de una manera entretenida y que suscitara interés.

Estuve dándole vueltas antes de ir a Lamu sobre cómo hacerlo. Finalmente, se me ocurrió haciéndome esta pregunta: “¿de qué manera se ha transmitido el conocimiento a lo largo de la historia?”. Ahí estaba la respuesta. Ya desde la Antigua Grecia, los sabios se valían de la mitología para explicar las grandes dudas existenciales en forma de historia. Los trovadores y juglares hacían lo mismo en la Edad Media, con poemas y espectáculos. Y en la actualidad, la música y las Ted Talks, entre otras cosas, se emplean con el mismo fin. Nos gusta la narrativa, las historias continuadas, y por eso, no había mejor forma que el teatro para captar la atención de nuestras mujeres.

Así, me senté una mañana a pensar un argumento en el que incardinar todo aquello que quería que las mujeres supieran, y que se relacionara con lo que posteriormente contaría en las meetinguis. Escribir la ficción fue muy fácil, porque tengo mucha imaginación. Lo difícil era no dejarme nada atrás ni caer en estereotipos o contradicciones. De esta manera, me salió un teatro con 2 actos, lo cual era ideal, porque podía concatenarlos con cada uno de los 2 PowerPoints que había diseñado.

Teatro organizado por Elena Fatou para transmitir conocimientos jurídicos de forma sencilla, concisa y amena a las mujeres beneficiarias del proyecto Afrikable y que suscitara su interés

Los principales elementos que tuve en cuenta a la hora de escribir la historia (cuyo argumento os indicaré más abajo muy brevemente) fueron los siguientes:

  • Quería que las mujeres se identificaran con los personajes. Por eso, las mujeres de la historia tenían nombres que coincidían con los suyos, los hombres tenían los nombres de sus hijos o maridos y cada uno de los personajes pertenecía a una tribu presente en Afrikable (orma, swahili, maasai…). Igualmente, algunos personajes eran cristianos y otros musulmanes para que nadie se sintiera excluido.
  • La historia tenía que desarrollarse en Lamu. Esto era fundamental, porque los estilos de vida de Lamu no coinciden necesariamente con los de otros lugares de Kenia, ni mucho menos con los de otras partes del mundo. Era mucho más visual si ellas se imaginaban el desarrollo de la historia en su isla, visualizando los lugares concretos en los que transcurría el relato, lugares que ellas han visitado miles de veces y que pueden transitar hasta con los ojos cerrados.
  • La protagonista tenía que ser una mujer lamunia empoderada, que rompiera con la noción de mujer dependiente y relegada al ámbito privado. El personaje principal debía ser una mujer que luchase por sus sueños, sin miedo a nada, valiente, soñadora; que no tuviera que consultar con su familia o con su marido las decisiones trascendentales de su vida. Por eso, la protagonista es una mujer que ha trabajado y estudiado muy duro para conseguir el puesto de sus sueños.
  • La protagonista es una mujer transgresora que rompe con los estereotipos de género, sintiéndose segura de sí misma cuando lo hace. Es una mujer que realiza actividades que siempre han sido desarrolladas por hombres, que alza la voz cuando se le quiere acallar y que no teme a estar sola ni a enfrentarse a todos con tal de proteger a su familia.
  • El resto de personajes femeninos secundarios tenían que transmitir la misma idea, en contraposición a otros personajes femeninos anecdóticos, estancados en percepciones e ideas que denigran y condenan a la mujer por querer ser libre y estar al mismo nivel que el hombre.
  • El amor y la justicia tenían que triunfar, pero sin que todo el argumento fuese un camino de rosas. En la historia, pretendía hacer ver a la mujer que, frente a las adversidades, es capaz de levantarse sola, y que divorciarse no la convierte en una naranja desgajada, porque ella, en sí misma, es una naranja entera, sin necesidad de buscar otra mitad que le complemente o complete emocionalmente.
  • Tenía que ser un relato respetuoso con la cultura en todo momento, pero no por ello tenía que apoyar los abusos que a veces se producen, justificados por la costumbre y la tradición (al igual que en España).
  • El teatro tenía que contar con la participación de todos los vacacioneros, debía hacerse en Kiswahili y todos nosotros debíamos vestirnos como lamunios y lamunias. Esto me parecía fundamental, porque mostraba el compromiso de todos con el proyecto, y porque así, podía incluir bromas y anécdotas que teníamos con las mujeres y con los niños. Igualmente, pensé que se sentirían alagadas y agradecidas si hacíamos el teatro en su lengua materna, y además, se mostraba un esfuerzo por nuestra parte por integrarnos un poquito más en la vida lamunia.

  • La historia tenía que tener elementos que encajaran con la teoría que de forma posterior yo iba a explicar.
  • El desarrollo del teatro en dos actos permitía no solo dividir la información teórica, sino también crear un sentimiento de intriga y de emoción en nuestras mujeres.

Teniendo en cuenta todo esto, la historia versa sobre una mujer, Leila, maestra, que se enamora de un chico, Ahmed, con el que se casa sin seguir ningún ritual tradicional y sin pedir permiso a nadie. Los primeros meses de matrimonio transcurren de maravilla, pero cuando Ahmed se entera de que Leila espera trillizos, comienzan los problemas: vende territorios de Leila sin su permiso, comienza a beber y a maltratar a Leila, hasta el punto de que, una vez nacidas las niñas, huye con dos de ellas y se niega a devolverlas a Leila. Leila inicia una batalla legal contra Ahmed a pesar de los comentarios y las amenazas de la gente, consiguiendo, al final, que la justicia se ponga de su parte, y que sus niñas vuelvan con ella para empezar una vida nueva.

El teatro fue un absoluto éxito. Las mujeres se rieron mucho, y a la hora de explicar la teoría, tras el acto, recordábamos pasajes de la historia relacionados. Luego, lanzaba preguntas a la audiencia, y ellas iniciaron debates, en ocasiones duros, en los que emitían sus opiniones con pasión y convencimiento. Khadija trataba de traducir y de mediar todo lo posible, pero a veces se enzarzaban y era imposible seguir el hilo. Pero eso, precisamente, fue el éxito de nuestro trabajo: que ellas se sentaran a reflexionar, a compartir, a aprender unas de las otras y, por supuesto, a aprender todos nosotros de ellas. Para mí, quizá lo más bonito fueron las preguntas en privado que 3 de nuestras mujeres nos hicieron. Sentí que algo se había removido en sus conciencias, aunque fuera un poquito, y que todo el trabajo que toda la familia de agosto habíamos hecho no había sido en vano.

Las conclusiones que extraigo de esta experiencia son muy positivas. Valieron la pena las horas en la office, las lecturas y relecturas de legislación a veces soporífera, las trabas a la hora de encontrar la información e incluso los plantones de aquellos a los que pretendía consultar. Las mujeres me transmitieron una fuerza y un sentimiento de lucha por la justicia que nunca antes había visto en primera persona, y me ayudaron a valorar mucho más mi trabajo como jurista. Y, como hice el anterior post, nada de esto habría sido posible sin todos aquellos que forman la gran familia que es Afrikable. Por eso y mucho más, asante sana.

Ya dejé de pensar que no hay nada que los abogados pudiéramos hacer como vacacioneros. Ya dejé de pensar que explicar Derecho es aburrido, y que la gente prefiere, a veces, mirar a un lado a insistir en la promoción y defensa de sus derechos.

Ahora, he empezado a pensar en el siguiente proyecto. Un proyecto que, aunque lleno de obstáculos de nuevo, seguro que me hace aprender como persona y crecer como profesional tanto como lo hizo este. No sé cómo será el camino, pero seguro que sinuoso y movido. Pero, ¿a quién no le divierte un paseíto acompañado de familia y amigos? ¡Yo ya estoy deseando arrancar!

 

Autora: Elena Fatou Gómez

Jueves, 20 Diciembre 2018
Publicado en PROMOCIÓN

Habari, rafikis!

En este post, os voy a contar cómo horneamos mi proyecto de Derecho de Familia y de Derecho de Propiedad en Afrikable. Y digo “horneamos”, en plural, porque llevarlo a cabo no hubiese sido posible sin la confianza de nuestras bosses Lola y Merche, la ayuda de nuestras queridas coordis Ana y Gema, los consejos de mi primera coordi en Afrikable (Anita) y de españolas ya casi lamunias (María del Mar y Cristina), la participación de mi familia del mes de agosto (Ángela, Ana Díaz, Ana Fernández, Carmen, Clara, Elaia, Eva, Gloria, Javi, María, Mary y Nico), los conocimientos a nivel experto sobre meetinguis de una amiga y antigua compañera de Afrikable (Belén), las traducciones al Kiswahili de Khadija y Jamie, y los documentos y contactos que tantos amigos y amigas locales me ayudaron a localizar.

1 – La búsqueda de documentación previa a mi llegada a Lamu

El Internet por wifi en la shamba es algo que viene y va. A ratos, va estupendamente, y, a ratos, se cae de repente y no sabes cuándo va a apetecerle volver. Como no podía estar conectada a los datos del móvil constantemente, antes de irme a Kenia, empecé la búsqueda documental en España.

Este fue el primer y mayor obstáculo, sin lugar a dudas. Nadie a mi alrededor conocía cuál era el “Aranzadi keniano” (la base de datos de legislación, jurisprudencia y doctrina que utilizamos los abogados) y tampoco tenía contactos a mi alcance que tuviesen el más mínimo conocimiento sobre esta cuestión, de suerte y manera que tuve que tirarme a la piscina yo sola. Empecé a brujulear en Internet y encontré legislación y doctrina (muy escasa) que me podían ser útiles en mi trabajo.

Todo parecía ir rodado, hasta que empecé a analizar los datos en profundidad: legislación derogada, artículos contradictorios, conceptos que no se interpretan de la misma manera que en España… Pero eso no me desanimó, porque los aspectos claves que yo quería tratar estaban más o menos claros, y porque suponía que ya en Kenia podría contrastar con alguien para solventar todas mis dudas.

Al fin y al cabo, el objetivo de este proyecto no era realizar una tesis doctoral ni un estudio exhaustivo, sino transmitir a las mujeres unos conocimientos muy humildes pero fundamentales que las ayudaran en caso de que ellas se encontraran en cierta tesitura.

Elena fatou - trabajo de oficina en Lamu

2 – La preparación del trabajo en Lamu. Las fases de la investigación

Realizar un trabajo de investigación en Afrikable tiene sus pros y sus contras. Por un lado, la autorrealización que supone para uno mismo el montar una exposición propia que pueda ser de utilidad para nuestras mujeres: que ellas te miren, te escuchen y te pregunten realmente interesadas por lo que les cuentan es algo sumamente satisfactorio que te llena de orgullo. Pero, por otro lado, esta actividad también conlleva la pérdida del contacto diario, más primario y directo, con las mujeres y los niños del proyecto, por encerrarse en la office y salir a buscar fuentes al pueblo durante mucho tiempo.

En cualquier caso, es verdad que a pesar de que mi tarea en agosto consistía en realizar esta investigación, no pude evitar escaparme a ratos a jugar con los niños, a charlar con las mujeres o a ir al mercado con Salim y con Fatuma para hacer la compra. Al fin y al cabo, esos momentos fueron un chute de energía y positividad en los momentos en los que estuve más atascada, y si bien es cierto que podría haberlos sacrificado, no creo que ello hubiese significado que hubiese hecho un trabajo más digno o riguroso.

Elena fatou - trabajo de oficina en Lamu

Dicho esto, lo primero que tuve que hacer cuando llegué a Lamu fue hablar con Ana coordi y Belén sobre cómo iba a realizar el trabajo, ya que ellas estaban realizando otras investigaciones paralelas, y que, en cierto modo, podían complementarse (todo ello, por supuesto, con el beneplácito de Lola y Merche). Una vez que nos organizamos, hice un planning sobre cómo iba a organizar el mes en mi investigación (planning que, por supuesto, no se cumplió) y designé las tareas que iba a tener que realizar de forma previa a la realización de los meetinguis, es decir, los seminarios.

Fase 1: Conocimiento de las mujeres sobre el Derecho de Familia y el Derecho de Propiedad

En primer lugar, me parecía básico saber cuál era el conocimiento que tenían nuestras mujeres sobre el Derecho de Familia y el Derecho de Propiedad y, por ende, cuáles eran los aspectos que teníamos que tratar en los futuros seminarios, para evitar repetirnos y contar algo que ya sabían.

Por ello, realizamos un cuestionario muy básico en el que preguntamos a las mujeres cuestiones muy elementales, como si alguna vez habían necesitado un abogado por temas familiares, si sabían cuáles eran sus facultades y derechos concretos tras contraer matrimonio y tras la disolución del mismo (a título individual y como progenitora), y si tenían conocimiento sobre el estado de su patrimonio personal antes, durante y después del matrimonio. En el cuestionario, no era obligatorio identificarse, pero sí especificar cuál era la tribu y la religión a la que se pertenecía para hacer estadísticas. Las conclusiones que extrajimos fueron las siguientes:

  • Las mujeres giriama, de fe cristiana, eran las que tenían mayor conocimiento sobre esta materia. Aunque ninguna necesitó un abogado nunca, el 80% era consciente de sus derechos propios y sobre sus hijos antes, durante y tras el matrimonio. Sin embargo, solo el 30% eran conscientes de la existencia de pensión en caso de divorcio. Igualmente, solo el 10% consideraba que todos los bienes y propiedades de la mujer habían de pertenecer al hombre siempre, aun en caso de divorcio.
  • Las maasai, también cristianas, tampoco habían necesitado nunca asistencia letrada. No obstante, no conocían sus derechos propios ni sobre sus hijos en caso de divorcio, y el 50% no sabía que existe la posibilidad de que los bienes se repartan entre el marido y la mujer si se divorciasen.
  • Las orma, musulmanas, nunca habían necesitado acudir a un abogado por temas familiares. Como las giriama, el 70% de las ormas no sabía que existe la figura de la pensión compensatoria, pero todas ellas coincidían en que el patrimonio había de ser dividido entre ambos cónyuges en caso de disolución del matrimonio.
  • Las pokomo (50% musulmanas y 50% cristianas) tampoco habían requerido los servicios de un abogado, eran conocedoras de sus derechos y creían en el reparto equitativo del patrimonio en caso de divorcio.
  • El resto de tribus presentaba las mismas características que las pokomo, aunque el 50% de las mismas no estaba al corriente de la posibilidad de pedir pensión compensatoria.

En síntesis, y a grandes rasgos, estos datos nos muestran que el conocimiento es más o menos homogéneo entre credos y tribus.

Realizar estos cuestionarios durante los primeros días fue muy divertido, porque nos sirvió para conocer a todas las mujeres un poco más y para que ellas nos conocieran a nosotros. Se divirtieron un montón escuchando cómo intentábamos hablar en kiswahili, compartimos anécdotas e incluso algún que otro baile y vimos cómo ya desde entonces se iniciaban algunos debates entre ellas, lo cual era uno de los objetivos fundamentales del trabajo.

Fase 2: Investigación y redacción de conocimientos teóricos

Aunque esta fase pudiera parecer la más aburrida de todas, para mí no lo fue en absoluto. Es verdad que la lectura y relectura de legislación, el resumen del contenido y la adaptación al lenguaje de un lego en Derecho es una tarea tediosa, pero el proceso fue bastante entretenido.

Elena Fatou preparando la documentación en la biblioteca de Lamu

Lo primero fue acudir a la biblioteca de Lamu a buscar literatura jurídica en terreno. La librera nos atendió estupendamente, pero cuando le dijimos que queríamos llevarnos los libros para fotocopiarlos y consultarlos, nos encontramos con un obstáculo: no podíamos hacerlo si no teníamos el carnet de la biblioteca, que valía 500 KES (menos de 5 euros). “Entonces, me gustaría hacerme el carnet de la biblioteca”, le dije a la señora. Pero no: el carnet sólo pueden tenerlos residentes en Lamu y como yo no lo era, no tenía derecho a él.

Pero como soy una persona de recursos, contacté con un amigo local y le pedí que se hiciese el carnet de la biblioteca. ¡Y lo conseguimos! No obstante… los obstáculos no acababan aquí: recopilamos unos 7 libros que nos podían ser de utilidad, pero sólo nos dejaban llevarnos 2 cada vez, de forma que teníamos que llevar los libros de 2 en 2 a fotocopiar.

Fase 3: Entrevistas

Cuando por fin tuve todo el material en mi poder, lo contrasté con lo que ya había leído en España. Ana coordi me propuso hablar con la abogada de Lamu, con otro abogado lamunio, con el qadi (juez islámico), con un párroco, con el jefe de la policía de Lamu y con algunos líderes tribales. Así, nos pusimos manos a la obra para concertar las citas. Sin embargo, a pesar de que acudimos a las oficinas y a los encuentros a las horas pactadas, nadie se presentó nunca. ¡Esperemos que la siguiente vez tenga más suerte!.

Elena fatou - trabajo de oficina en Lamu

Fase 4: Preparación de la presentación teórica y de folletos informativos

Todo este estudio no hubiese tenido ningún sentido si la información no hubiese sido facilitada a nuestras mujeres. Ana, Gema, Anita y Belén ya me habían contado cuáles habían sido los puntos fuertes y débiles de otras presentaciones que se habían realizado hasta ahora para que lo hiciésemos de la mejor forma posible.

Por eso, decidimos dividirla en dos PowerPoints con muchas fotos y muy poco texto para divulgarla en 2 días distintos. Eran muchos datos que podían nublar la vista y aburrir, por lo que esta opción era la más atractiva. La idea era, como os explicaré en el siguiente post, que tras la presentación, se abriese una breve fase de preguntas, a la que luego le seguiría un debate en el que participarían las mujeres que quisieran.

Sin embargo, retener conocimientos jurídicos es muy complejo, seas abogado o no. Por eso, se me ocurrió la idea de hacer unos folletitos muy simples en kiswahili con fotos a los que las mujeres pudieran acudir en caso de que en algún momento les asaltase alguna duda, y así se hizo. Si no, todo lo contado quedaría en papel mojado, y esta era una forma de contar siempre con este recurso.

Fase 5: Desarrollo de los meetinguis y conclusiones del trabajo

Esta última fase tuvo lugar durante la última semana de mi estancia en Afrikable, no sólo por los obstáculos que os he narrado arriba, sino también porque nos cogió entre medias el Eid al-Adha (fiesta musulmana del cordero) y porque yo enfermé durante varios días.

Fue la parte más divertida de todo el proyecto, tanto para las mujeres y los niños (que se hartaron de reír) como para todos nosotros, ya que se apoyó en una parte más práctica que os cuento en el siguiente post.

Por eso, si quieres saber cuál fue el desenlace de mi proyecto y de la parte eminentemente teórica y la parte más práctica, te invito a que leas mi siguiente post, que será mucho más lúdico que este.

Asante sana!

 

Autora: Elena Fatou Gómez

Jueves, 20 Diciembre 2018
Publicado en PROMOCIÓN

Jambo rafikis!

Mi nombre es Elena Fatou, y este año he tenido la gran suerte de poder realizar prácticas en Afrikable, haciendo así realidad un sueño que tenía desde hace varios años.

En los siguientes posts, voy a explicaros de forma sucinta qué es lo que he hecho en concreto, y cuáles han sido las razones que me han motivado a poner en práctica una actividad de este tipo.

Como decía al principio, hacer prácticas en Afrikable era algo que tenía en mente desde hace algunos años. En agosto de 2016, tuve una breve experiencia en Afrikable de dos semanas de duración, y, desde entonces, me quedé enamorada del proyecto. Al año siguiente, volví a Kenia por 3 meses a otro proyecto, y al final de mi estancia, decidí ir de visita a Lamu para volver a ver esas personas que me hicieron tan feliz en un lapso tan breve de tiempo. En ese momento, estaba Lola en Lamu, le expresé mi deseo de volver en 2018 y tras una serie de trámites con la universidad, un pensamiento intangible pasó a convertirse en un proyecto real: ¡me iba a hacer prácticas durante el mes de agosto a Afrikable!.

Durante mi formación universitaria, estudié Derecho y Relaciones Internacionales, aunque finalmente me decanté profesionalmente por la rama del Derecho, de manera que mis prácticas tenían que estar centradas en esa disciplina. En los años anteriores, y no sólo en Afrikable, sino también en otros proyectos en los que había trabajado, comprobé que muchos profesionales realizaban talleres y actividades concretos que habían beneficiado enormemente a la comunidad. Había visto lo útil que era que un ingeniero diseñara un cableado eléctrico, que un médico diese talleres sobre educación sexual o que una psicóloga diera pautas para sobrellevar mejor el duelo en situaciones difíciles.

Pero, ¿qué podía hacer una estudiante de Derecho en un Estado en el que el sistema legal es totalmente diferente al español y que le es completamente ajeno? ¿Cómo iba a tener la certeza de que mi interpretación de la ley era la correcta y no la que normalmente haríamos en España? ¿De qué manera iba a poder transmitir unos conocimientos tan complejos y cuadriculados a nuestras mujeres para que fueran comprensibles y no les aburriesen al momento?

Fueron muchas dudas las que me asaltaron a la hora de acotar mi trabajo, pero gracias al buen consejo, apoyo y ánimos de dos profesores de la carrera (Salomé Adroher y Alberto Serrano), decidí que tenía que dar a nuestras mujeres una herramienta más para empoderarse a sí mismas, sobre todo teniendo en cuenta todo lo que ellas me habían enseñado en tan poco tiempo sin pedir nada a cambio. Y es que la gratitud es la máxima expresión de la justicia, y, precisamente por eso, nunca mejor dicho, era de justicia que yo les diera algo a ellas sin pedir tampoco nada a cambio.

Elena Fatou en la entrada a las instalaciones de Afrikable

Después de 2 años teniendo experiencias de voluntariado en Kenia, ya sabía cuáles eran los valores diferenciales del tejido social keniano, y las particularidades culturales y religiosas autóctonas de Lamu. Así, uno de los ejes vertebradores de la sociedad keniana y lamunia es la familia. Y vosotros diréis “pero en España también lo es, y en el resto del mundo”. Y no os falta razón: la familia es la primera institución a la que pertenecemos al nacer, sin poder elegir su membresía, en la que se nos inculcan unas tradiciones y una forma de ver la vida concreta.

De estos cánones podremos zafarnos en el futuro si es que en nuestro desarrollo individual como seres humanos nos damos cuenta de que no queremos interiorizarlos. Pero de los vínculos de sangre no puede escaparse nadie. De hecho, estos vínculos han sido siempre fuente de abusos, engaños y chantajes, de los que no es fácil escapar si no se cuenta con las herramientas adecuadas. Algunas de nuestras mujeres han sido víctimas de ello, y como yo ya lo sabía, tenía que darles las armas (más básicas) para poder poner fin a despotismos y arbitrariedades sentenciados por sus propias familias.

Así pues, tras esta larga reflexión, acoté el proyecto sobre el que quería trabajar en Lamu: un estudio doctrinal sobre el Derecho de Familia y el Derecho de Propiedad kenianos. En concreto, he estudiado cómo se regula el matrimonio (civil, cristiano y musulmán), la separación, el divorcio, la pensión compensatoria, la pensión de alimentos, la custodia y las medidas de protección y los derechos de los progenitores sobre los hijos en caso de disolución del matrimonio.

No ha sido una tarea sencilla, debido a una serie de obstáculos documentales, culturales y sanitarios a los que tuve que enfrentarme a la hora de abordar la investigación, pero el proceso ha sido muy satisfactorio y la experiencia, de lo más gratificante.

En el próximo post, os daré los detalles de cuáles fueron los pasos que di en mi investigación, y cómo transmití mis conclusiones a nuestras mujeres.

¡Espero que os guste!

Gracias por leerme.

Badaae!

 

Autora: Elena Fatou Gómez

Miércoles, 19 Diciembre 2018
Publicado en PROMOCIÓN

"Hola, soy Ángela y hace justo un año estuve realizando un voluntariado en Afrikable. Se trata de una organización sin ánimo de lucro, que trabaja por el empoderamiento social y económico de las mujeres que viven en Lamu, una isla situada en el Océano Indico, en la costa de Kenia. Desde entonces, solo tengo palabras de agradecimiento por la bonita experiencia vivida allí y por haber participado durante un mes de este gran proyecto".

Así comenzaba la charla que impartí hace unos días en la Universidad de Murcia, invitada por una profesora de la Escuela de Trabajo Social, para dar a conocer la gran labor que desempeñan las personas que integran Afrikable.

Conforme avanzaba la charla los recuerdos llegaban a mi mente y con emoción volvía a revivir las experiencias vividas; las risas y la alegría de las mujeres que cada día llegaban a su trabajo, los colores de sus vestidos, el cariño de los niños y su energía incansable en cada juego y canción, la hospitalidad y generosidad de los que menos tienen, los paseos por el puerto y sus calles, los atardeceres en playas paradisiacas, los paseos en barco, la convivencia entre los voluntarios y la bonitas relaciones de amistad que se llegan a formar… Estas vivencias y muchas más solo se puedes experimentar viajando hasta allí y formando parte de Afrikable.

Si compartes esta curiosidad e inquietud por conocer nuevas formas de vida, nuevas culturas y a su vez poder colaborar en la mejora de las condiciones de vida de otras personas, te animo a que vivas este voluntariado. Es una oportunidad de crecimiento personal porque recibirás mucho más de lo que tenías previsto dar y te ayudará a conocerte un poquito más a ti mismo/a. Aprenderás que no solo tu forma de pensar o de actuar ante determinadas situaciones son las únicamente válidas, te favorecerá una mente menos limitante y limpia de prejuicios. Valorarás cosas que por su simpleza o por la costumbre a verlas, nos pasan desapercibidas, pero sin embargo, nos hace la vida muy cómoda. Serás consciente que nadie elige donde nacer pero que, en función de esto, se puede tener una mayor o menor facilidad para conseguir los propios propósitos de vida, que son muy similares para todo el mundo.

Por otra parte, si ya has sido voluntario, te animo a realizar este tipo de actividad de sensibilización y difusión del trabajo de Afrikable porque revivirás tu experiencia compartiéndola con los demás y posibilitarás que más personas se unan a esta gran familia.

Asante sana!

 

Autora: Ángela Martínez Sánchez

Viernes, 21 Septiembre 2018
Publicado en PROYECTOS

El pasado mes, Belén Donoso y yo decidimos cerrar las “mitinguis” (charlas) que habíamos estado teniendo con las mujeres de Afrikable con un tema central, la Violencia contra las mujeres. Queríamos enfocarlo como un problema global para que conozcan las dimensiones de la violencia y los casos en los que la cultura o la religión han legitimado o fomentado la violencia en otras partes del mundo. Se buscaba visibilizar este problema, hablamos de distintos ejemplos de violencia brutal contra las mujeres alrededor del mundo.

Uno de los casos de los que hablamos fue de la tradición del pañuelo de la etnia gitana. Al principio, al ver la imagen del padre de la novia con el pañuelo con sangre, se rieron mucho y parecía que les sonaba muy extraño. Sin embargo, cuando preguntamos si conocen rituales similares para probar la virginidad, algunas también los tienen. Por ejemplo, las mujeres de etnia pokomo o giriama cuentan que la abuela de la novia lo prueba con el dedo. Y las mujeres de la tribu ormas nos comentan que es el propio marido el que lo prueba. Por tanto, al final también hay aquí prueba de virginidad de las mujeres antes del matrimonio. Otra vez nosotras obligadas a demostrar nuestra puridad.

Otro tema que abordamos es la situación de las viudas, hablamos de las reglas de las viudas gitanas, de las cosas de las que se ven privadas tradicionalmente cuando muere su marido. A ellas les hace gracia especialmente que no puedan comer carne. Pero las musulmanas comentan que también tienen que hacer un duelo de 4 meses durante los que se tienen que privar de la vida pública, aunque lo justifican diciendo que bueno, que son 4 meses. Les pregunto ¿Qué hacen si tienen que trabajar? algunas dicen que no ir, otras comentan que ahora si pueden ir a trabajar pero que no pueden mirar a los ojos a los hombres, tendrían que comunicarse con ellos por escrito o por medio de otra mujer.

Bebé viene recubierto por el vérnix caseoso

Otras de las manifestaciones de violencia que tratamos es el castigo a las mujeres cuando al dar a luz, el bebé viene recubierto por el vérnix caseoso (una grasa blanquecina que les protege cuando están en el útero y que unos bebés presentan más acusadamente que otros al nacer). En algunas tribus se considera que tener un bebé con esta grasa blanquecina significa que has sido infiel durante el embarazo y por tanto se te vuelve a considerar impura. En la tribu maasai era tradición que entonces podías recibir una paliza de tu poblado, aunque es una tradición que se está abandonando en los últimos años. En la tribu giriama no les pegan a las mujeres por este hecho, pero si sufren el rechazo del pueblo, insultan al niño y lo rechazan. En este caso era nuestra prioridad aclarar las causas biológicas del vérnix caseoso y que nada tiene que ver con ser o no fiel.

La mutilación genital femenina fue otro ejemplo que tratamos. El año pasado realizamos un taller sobre la MGF muy interesante y participativo, donde contamos además con la visita de Saedi que nos contó de primera mano su experiencia personal sobre la MGF. Este año queríamos recalcar de nuevo que la mutilación genital femenina está legalmente prohibida y que no tenía ningún tipo de beneficio para la salud. Algunas mujeres aprovecharon para levantar la voz y decir que ellas no permitirán que se lo hagan a sus hijas y que denunciará a quién lo intente. Es un claro ejemplo de cómo el empoderamiento se va viendo poco a poco, generación tras generación.

Cerramos esto diciendo que algunas de estas tradiciones, así como otras, como los ataques de ácido o la tradición india del Sati, donde la viuda se arroja al fuego mientras están quemando a su marido cuando fallece, son tradiciones que han sido muchas prohibidas o que se han ido abandonando, y que en todos estos casos ha sido gracias a mujeres valientes que han alzado su voz, que se han enfrentado o resistido a esta tradición y que han presionado para que se vayan abandonando. Teníamos muchos ejemplo enfrente nuestra mirándonos con los ojos vidriosos en algunas ocasiones. Ellas, muchas de ellas se han enfrentado o se enfrentarán a violencias “tradicionales” legitimadas por la religión o por la cultura, o las reglas tribales, y lo harán con la valentía que siempre muestran ante los problemas. No va a haber un cambio radical, puede que tengan que pasar más generaciones para dejar de vivir casos de mutilación genital femenina, matrimonios forzados o pruebas de virginidad, pero veo en sus ojos, sin ninguna duda, el coraje de luchar por una relación más igualitaria, para ellas o para sus hijas.

 

Autora: Ana Fernández Quiroga

El 25 de Noviembre es un día especial para muchas mujeres, un día de los que pones los pies en la tierra, un día en el que se recuerda a todas las mujeres y menores que ya no están con nosotras a causa de la violencia machista y donde, en España y en muchos otros países, se llenan las calles de personas que se unen al grito que pide el fin de estas violencias.

Desde Afrikable hemos querido también darle su espacio, ya que para conseguir el empoderamiento social de las mujeres de nuestro proyecto es esencial que conozcan las herramientas para salir de las situaciones de violencia que se encuentran diariamente en sus vidas. Es por ello que el pasado viernes compartimos una charla sobre las violencias machistas.

Para comenzar la charla hablamos del origen de la violencia, que es la desigualdad. Aquí, tanto la cultura como las religiones usan una frase sepulcral que es “el padre es el cabeza de familia”. Esta frase significa que el hombre ocupa una posición superior a la mujer, pero también la usan para justificar que es el hombre el que tiene que trabajar y no la mujer, o que es el hombre el que debe tomar las decisiones más relevantes.

Esta necesidad de superioridad a nivel cultural hace que los hombres ejerzan un sinfín de manifestaciones de violencias para asegurar esta posición. Es importante para mí siempre que vean la violencia como un problema global, que ocurre en todo el mundo y no solo a ellas; y como un problema político, que deriva de la gran desigualdad que hay entre hombres y mujeres y no porque ellas hayan hecho nada mal.

25N - Día Internacional contra las Violencias Machistas

Como ya hemos hecho otras charlas sobre violencias, entre todas estuvimos recordando diferentes manifestaciones de violencia que conocemos, como la mutilación genital femenina, los abusos sexuales, la violencia económica, cómo muchos hombres se sienten con la potestad de poder gestionar los salarios de sus mujeres, o la violencia social, como por ejemplo las limitaciones que tienen para poder salir a cenar con sus amigas. Entre ellas veo mucha conciencia, ya que tienen muy bien identificados los distintos tipos, y también mucha indignación, ya que mientras una explicaba un tipo, las demás la apoyaban o asentían, sabían perfectamente de lo que estaban hablando.

Luego les pregunté quién conocía la ley de Kenia en este sentido y bueno, salvo que algunas sabían que la violencia estaba prohibida, no sabían específicamente las leyes de Kenia contra la violencia doméstica, y uso este término porque es el que usa la propia ley de Kenia. Esto evidentemente no me sorprende porque creo que sería una respuesta similar en España. Es más, aquí es más normal porque muchas de las medidas que las leyes incluyen contra la violencia de género no han sido luego aplicadas en la realidad en Lamu por falta de presupuesto, como serían las casas de acogida o las órdenes de protección. Además, lo que diga la ley civil, en muchos casos, va a estar por debajo de lo que diga la ley tribal o la autoridad del poblado.

Aun así no está mal que lo sepan y por eso hicimos un repaso de las leyes más importantes de Kenia sobre la violencia machista, desde la Constitución de 2010 que recoge artículos que reconocen la igualdad entre mujeres y hombres, hasta la ley de 2011 que prohíbe la mutilación genital femenina o la ley de 2015 que regula recursos especiales para las personas que han sufrido violencia machistas. Algunas de las cosas que estaban prohibidas les causaron mucho impacto, como que fuese delito el transmitir deliberadamente enfermedades sexuales, cosa que por desgracia ocurre bastante aquí.

25N - Día Internacional contra las Violencias Machistas

Después de las leyes pasamos al siguiente paso, ¿Y nosotras qué podemos hacer? Elegí la imagen de un árbol con muchos caminos para expresar que hay muchísimos caminos frente a la violencia machista. Una de las mujeres interviene y dice que el camino tradicional ha sido siempre sufrir en silencio, pero que así no podemos ayudarla. Esto me pone los pelos de punta. Otro camino, al que llaman camino local sería el ir primero a tus padres para que intenten hablar con tu marido, en caso de que ellos no puedan arreglarlo ir a la autoridad local, y en caso de que la autoridad local no pueda, ir directamente a la policía. Este es el camino en el que la mayoría de las mujeres asienten. Luego vemos otros caminos, como las mujeres que vuelven a sus casas maternas, las que van directamente a la policía o las que acuden a asociaciones de mujeres que apoyan este tipo de casos.

Desde Afrikable estamos aquí para mostrarles todos los caminos posibles, todos los recursos que tienen a su alcance, que no son todos los que deberían. Pero también para respetarlas, no juzgarlas con nuestros parámetros occidentales y estar ahí si deciden enfrentarse a las violencias de la forma que decidan, porque al final son sus vidas.

Para finalizar la charla vuelvo a que el 25 de Noviembre se celebrará el día contra las violencias machistas alrededor del mundo y que en muchos lugares las mujeres llenarán las calles, y eso espero, para manifestar que sigue habiendo un número intolerable de violencias machistas, peo también que hay muchas personas que no están dispuestas a que la violencia continúe y van a hacer todo lo posible para que acabe. Y para que vean como es el 25N en España, vemos todas un vídeo sobre el 25N en Madrid el pasado año y les encanta. Les impresiona mucho el número de personas, tantas mujeres en la calle de noche, pero también de hombres, cuántos hombres apoyando la causa feminista.

25N - Día Internacional contra las Violencias Machistas

Como broche final queríamos hacernos una foto para apoyar el 25N desde Afrikable, pero tras haber visto el vídeo, ellas mismas cogieron los carteles que habíamos preparados y consensuaron entre ellas un lema y comenzaron a realizar una manifestación espontánea. Esa energía, esas sonrisas, esos saltos, esas miradas cómplices, son el motor de este proyecto. Y ellas, en otro contexto y con otras reglas sociales, no habría quien pudiera pararlas.

¡Por un mundo libre de violencias machistas!.

 

Hatutaki dhulma za wanawake
"No queremos violencia hacia las mujeres"

Tumechoka dhulma za wanawake
"Estamos cansadas de la violencia hacia las mujeres"

 

Autora: Ana Fernández Quiroga

Jueves, 08 Noviembre 2018
Publicado en PROYECTOS

La resiliencia es la capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas. Cuando hablamos de situaciones adversas en España o en Kenia tenemos que recordar que son contextos completamente diferentes. Por tanto nuestras capacidades de resiliencias también lo son.

En Afrikable si algo aprendes como vacacionera es que aquí sí que saben vivir el presente, vivir el día, vivir lo que se puede tocar. Eso tiene una parte buena y una parte mala de cara a valorar su resiliencia. Por una parte es complejo o prácticamente imposible incluirles conceptos abstractos, como la propia palabra resiliencia. Pero por otra parte su capacidad de adaptarse a los cambios es muy fuerte, ya que no son mujeres que viven aferradas en el pasado ni preocupadas por los problemas que puedan ocurrir en el futuro.

Por la parte compleja, el hecho de querer introducirles en una charla el concepto de resiliencia y pasarles un test para valorar la resiliencia de cada una ha sido una gran aventura a la que enfrentarse. Comenzamos Belén Donoso y yo adaptando la escala de resiliencia Connor-Davidson. Estuvimos revisando las preguntas con Khadija, la directora del proyecto y algunas las veíamos muy complejas por falta de ese pensamiento teórico o abstracto. Por ejemplo, valorar del 1 al 5 si se tiene “fuerte sentido del propósito”, en el contexto en el que nos movemos es prácticamente imposible.

Una vez tuvimos la escala de resiliencia, había que pensar cómo hacerlo de una forma dinámica ya que muchas de las mujeres no saben leer o escribir, e ir leyendo, explicando y apuntando las respuestas una por una podía resultar muy complejo. Por eso, creamos un cuestionario con las preguntas numeradas y los recuadros para que sólo tuvieran que señalar las respuestas y decidimos hacerlo en conjunto con todas.

Charla sobre la capacidad de resiliencia con las mujeres beneficiarias de Afrikable

Pero pasadas estas fases, la reunión fue mucho mejor de lo que esperaba. Las mujeres entraron perfectamente en la dinámica, íbamos diciendo pregunta a pregunta y explicándola y ellas en pequeños grupos se iban ayudando entre ellas a rellenar el cuestionario, a entender la pregunta o a comentar las respuestas.

Algunas las tenían muy claras, como si dios ayuda. Aquí la religión cruza las vidas de todas y ninguna tiene dudas en la existencia de dios. Sin embargo había otras que les causaban más dudas, como si pensaban que podían con cualquier problema que pudiese ocurrir. Entiendo estas dudas ya que aquí pueden ocurrir tantas cosas, que yo tampoco sería capaz de decir que puedo enfrentarme a todo.

En general se vivieron muchas ganas de aprender, ya que todas querían entender el nuevo concepto, todas querían comprender las preguntas, se iban ayudando entre ellas y las que sabían escribir y leer fueron organizando a las de alrededor.

Y sobre su capacidad de resiliencia, todavía tenemos que evaluar con la Escala los resultados, pero no tenemos ninguna duda de que su capacidad es inalcanzable por nosotras.

Aquí las mujeres son heroínas, una parte de mí tenía miedo de pasar un tiempo largo aquí por si podía desencantarme, y por supuesto hay cosas de Lamu que pueden desencantar, pero ellas nunca. El estar con ellas día a día solo te hace entender que pueden con todo. Pasan por problemas económicos, familiares, de salud y otros miles, pero los superan. Encuentran la forma de resistir, de salir, de encontrar los recursos para dar la mejor solución posible.

Desde mi forma de vida occidental, para mí es resiliencia el vivir sin frigorífico, sin horno, sin coche, sin lavadora, pero sobre todo lo es el andar 40 minutos cargando a sus bebes, el levantarse a las 5 de la mañana para preparar 7 desayunos y millones de ejemplos más. Por tanto, no tengo ninguna duda de que son las mujeres más resilientes que nunca he conocido. Si faltara algo sería el confirmar que ellas se lo crean y para eso estamos aquí, para repetírselo muchas veces, las veces que haga falta.

 

Autora: Ana Fernández Quiroga

El pasado jueves recibimos en nuestra escuelita de Afrikable una visita muy especial. Decidimos invitar a la primera mujer que ejerce la abogacía en la Isla de Lamu.

En base a los datos publicados en el Informe llamado Global Gender Gap Report en 2017, el 14% de los hombres en Kenia llega a terminar una educación universitaria, frente al 11% de mujeres. Por tanto, sólo un pequeño porcentaje de la población termina estudios universitarios, pero sorprende que la brecha de género sea sólo del 3%. Puede darse que en las clases más altas, con mayores estudios, la desigualdad de género está siendo menor.

Si el porcentaje general de Kenia es bajo en estudios universitario, en Lamu es bastante menor. Por ello, no ha sido hasta 2018 cuando una mujer ha comenzado a ejercer como abogada en el juzgado de la Isla. Desde hace 6 meses Lorna trabaja en un despacho en una de las calles centrales de Lamu Town y defiende casos de derecho civil y penal, así como también defiende casos en la corte islámica sobre familia, herencias o problemas de propiedades.

Es por ello que pensamos que sería un buen aporte invitarla a visitar el proyecto, a nuestras mujeres y a nuestras niñas y niños de la escuelita. Le pedimos además que preparase una charla para estos últimos donde pudiese hablar de algunos temas claves para ellos.

Al principio comenzamos explicándoles qué era una abogada, que labores tenía, en qué momentos la podían necesitar. Todos escuchaban bastante atentos, e incluso había algunos que dijeron que querían serlo de mayores y le preguntaron qué había que hacer llegar allí. Es importante que tengan esa información, por supuesto el camino sería muy largo y difícil, y tal como está el sistema educativo en Kenia, muy caro. Pero el hecho de que conozcan otras trayectorias, otras formas de vida más allá de ser pescadores, de vender en el mercado, de las profesiones tradicionales de las que ven normalmente, puede que a algunos de ellos les inspire para cuando decidan sobre su futuro.

Luego ella comenzó a hablar de los derechos de la infancia. De una forma muy educativa comenzó a contar con ellos los diferentes derechos de la infancia. Entre ellos el derecho a una buena alimentación, el derecho a acudir a la escuela, el derecho a tener ropa. Debido a la diferencia de contextos, hubo dos derechos que me sorprendieron. Uno de ellos es el derecho a no trabajar. Aquí está muy naturalizado que los niños trabajen “ayudando” a los padres a cargar el burro, a las madres en las tiendas, etc. Por eso, cuando preguntó quién había trabajado, todos los peques consideraban que habían trabajado de alguna manera, porque al final aquí se trabaja en comunidad. Sin embargo, me pareció importante que resaltara el derecho a no hacerlo.

El segundo de los derechos que me sorprendió fue el derecho a la libertad ideológica. Me pareció muy revolucionario en una sociedad como la de Lamu, donde el Islam está tan presente en todos los espacios y especialmente en la educación, que alguien les hablará de su libertad para profesar la religión que quieran.

Charla de la primera abogada de la isla de Lamu sobre Derechos de la Infancia con las mujeres, niñas y niños beneficiarias de Afrikable

Tras los derechos, comenzamos la parte más dura en la que también les hablamos de las responsabilidades de los menores. Aquí en Lamu, los mayores de 10 años pueden ir a una especie de internado si cometen algunos delitos graves, como por ejemplo las agresiones sexuales. Era importante que conocieran que algunos estaban cerca ya de tener también responsabilidad penal y las consecuencias que tendrían sus actos. Como creo que también hubiese ocurrido en España, a los peques les interesaba mucho si ella había ido a alguna cárcel, cómo eran las cárceles, como eran las de menores, etc. Pero escucharon muy atentamente y preguntaron también varias veces el tema de la responsabilidad.

Y por último, quisimos cerrar con un llamamiento a todas las personas que hubiesen sufrido acoso o agresión en cualquier entorno, de su derecho a denunciar, los lugares a los que pueden acudir y cómo sería el proceso. Ya que una de las pocas cosas que tiene de positiva la justicia aquí es que es gratuita para menores.

En general, una experiencia muy positiva donde la mirada de ilusión de algunas niñas escuchando hablar a la abogada lo valió todo. La información es poder y desde aquí trataremos siempre de darles las máximas herramientas posibles para allanar los problemas que tengan que enfrentar en el futuro.

 

Autora: Ana Fernández Quiroga

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SOBRE AFRIKABLE

Afrikable es una organización sin animo de lucro española, inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones con número 1/1/594088 y en el Registro de Organizaciones no Gubernamentales de Desarrollo de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) con número 2033.

 

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