SITUACIÓN SOCIO-ECONÓMICA

Economía

En Kenia más del 58 % de la población vive bajo el umbral de la pobreza de ingresos, es decir, viven con menos de 2 dólares al día. En 2007 el salario mínimo interprofesional era algo más de 20€. Este último año el gobierno ha triplicado esta cifra situándose en la actualidad en torno a los 60€ al mes. Es un gran avance aunque en la práctica no se aplica este aumento en los trabajos informales sin contratos. La principal actividad económica en Lamu es la pesca, realizada de forma tradicional con los pequeños barcos de vela latina, los Dhow. La segunda actividad económica es el turismo, el cual se ha visto gravemente afectado tras los altercados producidos en 2007 durante las últimas elecciones. Hay algo de agricultura en el interior pero para consumo local. Como en el resto del país, existe un grave problema de desempleo y de empleo precario. En Lamu, esta situación se agrava en las mujeres. En la isla todos los trabajos son realizados por hombres: pesca, construcción, artesanía, vigilancia, atención al público, limpieza, costura, etc…El único lugar donde la presencia femenina es algo más significativa es en la escuela.

Situación de la mujer

Aunque según el informe del PNUD en Kenia las desigualdades con respecto al género no son tan evidentes como en otros países africanos, hay que distinguir dos zonas diferentes del país. Por un lado la zona del interior del continente, predominantemente cristiana, donde conviven más de setenta grupos tribales diferentes, siendo las tribus mayoritarias los Kikuyu y los Luo. Y por otro lado, la zona de la costa, fundamentalmente musulmana, donde residen los Swahilis y cuyo origen se remonta a los matrimonios entre árabes y persas con esclavos africanos a partir del S. VII. Las mujeres swahilis son las que sufren las mayores desigualdades. En Lamu la presencia, o más bien, la ausencia de la mujer se hace notable en cualquier lugar: no se ven apenas en las calles, mucho menos en bares o restaurantes, en ningún caso solas. Visten con el tradicional bui-bui negro. Su principal actividad es cuidar de los hijos, una media de 8 por mujer. La separación de los matrimonios es una práctica habitual, y volverse a casar también. En muchos casos los nuevos maridos rechazan a los hijos del matrimonio anterior, siendo el abandono o el descuido de estos niños una práctica muy habitual.

Salud

La esperanza de vida en Kenia según el último informe del PNUD es de 52,1 años. Hay un 35,1% de probabilidades al nacer de no sobrevivir a los 40 años. El gasto en Salud, al contrario que el gasto en Educación, es mínimo: sólo un 1,8% del PIB. Lamu cuenta con un Hospital estatal (sin médicos) y otro Hospital pediátrico de la Fundación española Pablo Horstmann. La desnutrición es uno de los mayores problemas, más del 30% de la población de Kenia sufre desnutrición. En Lamu la desnutrición infantil está muy generalizada; no se trata de una desnutrición específica, sino de desnutrición debida a la literal falta de ingesta de alimentos. El 30% de los niños/as van a la escuela sin desayunar y muchos de ellos/as vuelven sin almorzar. Esto provoca déficit de atención y pobres resultados académicos. Las principales enfermedades que sufre la población en Lamu, especialmente la infancia, son las enfermedades infecciosas respiratorias (neumonía, tuberculosis, etc…) y la malaria, las dos enfermedades que junto con el VIH/SIDA, también presente en la isla, forman parte de los 10 Objetivos de Desarrollo del Milenio (“6º Objetivo: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades graves como la tuberculosis”). Existe un grave problema con respecto a la salud materno-infantil en Kenia, sólo el 17% de los partos del 20% más pobre de la población están atendidos por personal sanitario especializado. En Lamu no hay médicos especializados para atender los partos, esto provoca una alta mortalidad materna e infantil. Para paliar esta situación las futuras madres se ven en la necesidad de trasladarse a otros pueblos para dar a luz (el más cercano a 6 horas en autobús), aunque muchas no se lo pueden permitir económicamente y no tienen otra salida que hacerlo en sus propias casas. Las condiciones higiénicas provocan graves consecuencias como es el importante aumento del tétanos neonatal.

Educación

Según el último informe sobre desarrollo humano, Kenia ha sufrido una mejora en su situación general que le ha hecho abandonar la clasificación de países con índice de desarrollo humano bajo para ocupar uno de los últimos puestos de la clasificación de los países considerados con desarrollo humano medio. Esta leve mejora se debe a la apuesta del Gobierno en Educación, un 6,7 % del PIB, convirtiéndose de esta forma en uno de los países africanos que más invierte con diferencia en Educación, frente por ejemplo a la primera potencia africana, Sudáfrica, que dedica sólo un 5,9 % de su PIB; o bien frente a los 2,8% de su vecina Tanzania. La realidad en Lamu es bien diferente: Muchas veces, después de comenzar el curso los colegios no han recibido el presupuesto asignado por el gobierno; esto implica, entre otras cosas, que los profesores todavía no han recibido su salario y que no hay libros para los alumnos/as. En esta situación la Dirección se ve obligada a pedir colaboración económica a los padres y madres de los alumnos; muchos de estos padres y madres no pueden pagar ni esa mínima colaboración y se ven obligados a retirar a sus hijos/as de la escuela. El resultado es que un tercio de los niños y niñas en edad escolar no va a la escuela. De los dos tercios que van, sólo la mitad siguen los estudios de secundaria, y de éstos sólo unos pocos pueden permitirse ir a la universidad. La universidad en Kenia es especialmente cara (unos 5.000-6.000 €/año), la opción más recurrida es ir al extranjero, por ejemplo a Uganda donde la oferta es mucho más económica (3.500€/año). La tasa de alfabetización de adultos/as en Kenia es del 73,6 %. En Lamu, la mayoría de los adultos/as analfabetos/as son mujeres. En la actualidad, esta diferencia de sexos en Educación apenas se da, aunque la situación sigue siendo igual de penosa al terminar la escuela secundaria porque la única opción de la mujer es sentarse a esperar un marido. La salida laboral de las adolescentes es prácticamente nula. En Lamu existen once escuelas de Educación primaria, cuatro de ellas son privadas. Sólo hay una de Educación secundaria. Hay guarderías privadas que cuestan unos 10€/semestre, donde les enseñan inglés, las vocales, los números, canciones, y a escribir en el aire y en el suelo. Pocos son los alumnos/as que llegan a primaria sabiendo utilizar un lápiz. La Educación secundaria no es obligatoria, y por tanto tampoco gratuita. La tasa de matriculación oscila entre los 130 y los 140€, más una media de 50€ por semestre. A estas cifras hay que añadir el coste de los libros y el uniforme. Estos costes hacen inviable para las familias que la mayoría de los niños/as pueda continuar sus estudios. Los colegios ofrecen clases extraescolares (p.ej. informática) que suelen costar unos 1,50 €. El profesorado de las clases extraescolares no está contratado por el gobierno, sino por el propio colegio; suelen cobrar por jornada completa unos 50 ó 60 € al mes. Después del colegio los alumnos deben asistir a la madraza (la escuela del Corán). <<Volver